En su portada del 23 de febrero, el diario El Mundo publicó una fotografía de Esperanza Aguirre justo después de ser operada. La instantánea fue tomada con un teléfono móvil en el Hospital Clínico de Madrid. La presidenta de la Comunidad de Madrid se acabada de someter a una operación de cáncer de mama en el hospital.
La Comunidad de Madrid emitió un Comunicado de Prensa en el muestra su malestar. Texto íntegro del comunicado:
La Comunidad aclara que no ha autorizado las fotografías de Aguirre en El Mundo. La Comunidad de Madrid quiere aclarar que las fotografías publicadas por el diario El Mundo, tanto en su portada como en páginas interiores en su edición del 23 de febrero de 2011, no han sido autorizadas por el Gobierno regional ni por la familia de la presidenta, Esperanza Aguirre. La Comunidad agradece el respeto mostrado estos días hacia Esperanza Aguirre por los medios de comunicación y lamenta que, en este caso, se haya violado la intimidad de una paciente.
Cierto es que Aguirre es un personaje público por el papel que tiene encomendado por el pueblo de Madrid, que la refrendó en las elecciones autonómicas del 27 de mayo de 2007 como su máxima representante con un 53% de los votos. Pero ante todo y sobre todo, Esperanza Aguirre es una ciudadana que, como cualquier otra, incluida su marido y su familia, tiene derecho a que se proteja su honor e intimidad, tal y como recoge, en su artículo, 20 la Constitución Española.
El diario El Mundo explicaba así su decisión en uno de sus editoriales:
Una foto de interés que no ofende a nadie. Estamos ante un documento periodístico que no tiene connotación ofensiva alguna. Al contrario. La foto está tomada en los pasillos de un hospital público por el que circulaban en ese momento diversas personas. Muestra a una mujer sonriente al poco de ser intervenida, en un gesto que transmite optimismo y que puede ser ejemplo para otros ciudadanos que se enfrentan a una situación similar. No es una foto escabrosa ni impúdica, ni es tampoco una imagen que persiga el morbo. La presidenta Aguirre es un personaje público que, pudiendo ocultar su enfermedad, ha preferido dar la cara con valentía. Lo esencial de una foto es su contenido, no el lugar o las circunstancias en que es captada –siempre que se haga dentro de la legalidad- y en el contenido de ésta no hay nada que pueda ofender a nadie.
Preguntas de debate:
- ¿Crees que la fotografía tiene valor informativo o sólo sirve para alimentar el morbo amarillista vulnerando la intimidad de la presidenta madrileña?
- ¿Es lícito y ético publicar una foto de este tipo?
- ¿Qué intención hay detrás de la decisión de publicarla?
- ¿Está el derecho a informar por encima del derecho a la intimidad de los personajes públicos?
